miércoles, 16 de agosto de 2017

Reflexiones chorras: Un auricular


Esta reflexión va a ser muy sencilla, y es que no hay mucho de dónde sacar. A menudo, de cada par de auriculares, se jode uno primero. Sí, nos pasa a todxs. Yo, por lo menos, tengo la casa llena de pares de auriculares de los cuales sólo funciona uno. En ese momento surge una duda: ¿en qué oreja me lo pongo, derecha o izquierda?

La pregunta suele ser respondida al azar, o por factores ambientales. No se suele tener en cuenta a nuestro cerebro, y ahí es donde entra mi teoría.

Tal y como yo lo veo, hay que considerar el área de Wernicke, la zona del cerebro que se encarga del procesamiento del lenguaje y la comprensión (junto a muchas otras zonas que asumen un papel menos importante pero igualmente necesario, claro). En el 95 % de las personas, el área de Wernicke está localizada en el hemisferio izquierdo del cerebro.

Sigamos. El hemisferio derecho, como es bien sabido, está especializado en dotes artísticas y musicales, frente a la lógica más fría del hemisferio izquierdo. La relación entre tonos y la armonía, la percepción del ritmo… son funciones del hemisferio derecho.

Finalmente, cabe destacar que, por algún capricho extraño de la evolución, la información recogida por el oído izquierdo se procesa en el hemisferio derecho, y viceversa.

Así pues, podemos concluir que si lo que nos importa es la armonía, tendremos que ponernos el auricular en el oído izquierdo, y si lo que nos importa es la letra, tendremos que ponernos el auricular en el oído derecho.


Más concretamente y como experiencia personal, yo me pongo el auricular en el oído derecho para músicas en las que sobresale la letra (rap, punk…) y en el oído izquierdo cuando importa más la música en sí (clásica, techno, metal sinfónico…), mientras que en músicas que hay mayor equilibro entre una cosa y otra (heavy metal, ska…), es irrelevante en qué oído ponerse el auricular.

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